Diagnóstico

Cuéntanos qué proceso estás empujando a mano. Te diremos dónde se fuga el dinero.

No hace falta que vengas con la solución. Hace falta que nos expliques el atasco, la repetición y el coste operativo que ya notas. Si no vemos una automatización rentable, no te venderemos una.

Qué se atasca

El flujo que más hace depender al equipo de recordar, copiar o perseguir.

Qué se repite

La tarea manual que se come horas sin mejorar el resultado.

Qué te cuesta

Errores, retrasos, clientes esperando o decisiones que llegan tarde.

Qué solemos revisar

Buscamos dónde se está fugando tiempo, margen o control antes de hablar de herramientas.

Puntos de entrada

Cómo entra la información al proceso y dónde empieza a duplicarse o a perder contexto.

Dependencias humanas

Qué parte se sostiene porque alguien recuerda, revisa o persigue manualmente lo que falta.

Visibilidad real

Qué puede ver hoy la dirección, qué llega tarde y dónde conviene poner métricas o alertas.

Qué pasa después

Respuesta rápida, propuesta clara y automatización solo si hay una fuga real.

Leemos el caso

Revisamos si el cuello de botella está claro y si merece una conversación directa.

Priorizamos la fuga

Separamos lo urgente, lo repetitivo y lo estructural para no atacar el ruido equivocado.

Definimos el siguiente paso

Puede ser mapa, sprint o una recomendación directa para no complicar lo que es simple.